Una venture builder se diferencia de la incubadora en que la idea no viene de una tercera persona externa a la empresa, sino de emprendedores ya experimentados para crear empresas basadas en modelos ya existentes, adaptándolos a un mercado concreto o añadiéndole algún aspecto innovador.

Las ideas surgen de las personas que ya están trabajando en la empresa y pueden contratar a terceros para configurar un equipo que saque la idea adelante. La venture builder es el principal socio del proyecto y dedica sus recursos de que dispone a impulsar su plan hasta que éste ya pueda funcionar por su cuenta.